Circo de las mariposas:
La
mujer barbuda, mujeres siamesas, un hombre sin extremidades, son fenómenos extraños
que muestran en un circo y donde la gente se ríe y burla de ellos por ser diferentes.
Los trabajadores del circo de las mariposas se
acercan a ver este circo y unos niños le tiran manzanas al hombre sin
extremidades porque como no puede pararlas, les hacía gracia. El dueño del
circo de las mariposas los frena y le dice a este hombre que es maravilloso, sin
embargo le contesta escupiéndole sin saber quién era. El hombre sin extremidades intenta escapar
del circo en el coche de este hombre y cuando se dan cuenta de que esta ahí el
hombre sin extremidades le plantea trabajar con él, pero el dueño no quería en
su circo un show de fenómenos extraños, porque cree que la gente solo va para
reírse, en su circo hay gente contorsionista, magia, escapismo…. actuaciones fascinantes que no hacen daño a
nadie.
Este dueño le intenta hacer creer en él mismo.
En el campo no puede cruzar el rio, por lo que pide ayuda y nadie le hace caso.
El dueño le dice que él cree que puede
conseguirlo solo por eso no le ayuda. Este
se pone de pie en el tronco que atraviesa el rio e intenta cruzarlo, pero cae
al agua. Todos se asustan, no lo encontraban,
pero de repente aparece en el agua nadando cosa que no sabía que podía hacer.
Después
de esto, por fin realiza un número en el circo de las mariposas subiendo metros
de altura para caer en un barril con agua y todos se sienten muy orgullosos de él.
El público le admira e incluso un niño que sufre lo mismo que él lo ve como
ejemplo de superación.
REFLEXIÓN:
El “circo de las mariposas” es un
cortometraje que muestra la superación de una persona que no tiene ni piernas
ni brazos al cual todos consideraban inservible por no tener extremidades, por
lo que su autoestima era muy baja hasta que alguien le hizo cambiar la concepción
que tenia de sí mismo.
Por todo ello, lo que debemos conseguir
es que los niños consigan una autoestima alta para que sean confiados, curiosos
y más independientes, para que persigan y confíen en sus ideas, consigan sus
retos y se sientan orgullos de su trabajo, porque en mi opinión este equilibrio
es de lo que dependerá la felicidad adulta de ese niño que se está
desarrollando. Ya que, un adulto que no se cansa, que sigue sus ideales y lucha
por sus sueños, tendrá más posibilidades de conseguir sus expectativas en busca
de su felicidad, de la consecución de aquellas cosas que quiere o le hacen
felices, pero por el contrario aquellos adultos que hayan crecido con baja
autoestima, se rendirán fácilmente, no querrán salir de su zona de confort, sin
arriesgarse para conseguir aquellas expectativas que le harían feliz y estar orgullosos
de sí mismos. Por ello, desde mi punto de vista creo que desarrollar
autoconceptos positivos en las edades tempranas debe de ser un punto fundamental en la
educación en la escuela, incluso por encima de contenidos y conceptos a enseñar
en el aula.

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